Ipad, ese gran objeto del deseo y del odio…

21 04 2010

El iPad ya está aquí

Es curioso, pero desde el día en que Steve Jobs, CEO de Apple, presentó al mundo el iPad, una de las preguntas que todas las personas a las que conozco me han hecho en algún momento, conociendo sobradamente mi enamoramiento del mundo Apple, ha sido: ¿qué opinas del iPad?

Opino una cosa muy claramente: cambiará el mundo.

iPod 4G¿Por qué soy un enamorado del mundo Apple? No ha sido por elitismo, no hay sido por llevarme por modas o porque si quieres ser cool, has de ser del mundo Apple. Corría el año 2.004, cerca a mi cumpleaños, y harto de llevar mi discman de MP3 todos los días al trabajo con una carcasas con 40 CDs de MP3s llenos de música de cine, decidí que había llegado la hora de sustituir esto por alguno de esos reproductores MP3 portátiles que empezaban a poblar el mercado. Hice un estudio de mercado, probé varios en tiendas, mi conclusión fue que el Apple iPod de 20GB era lo mejor que había, el más caro, pero también el mejor, así que no me lo pensé. 6 años después de aquello, creo que es una de las mejores decisiones que he tomado nunca. En contra de otros reproductores que ofrecían radio FM, soporte de WMA (Windows Media Audio) y algunas cosas más, yo tenía un reproductor que hacía lo que tiene que hacer cualquier gadget o cualquier cosa que se compre en este mundo: funcionaba. Jamás tuvo un problema, un cuelgue… Siempre funcionó, y una vez solventado “el problema iTunes” aprendiendo a manejar este gran programa que necesita algo más de aprendizaje de lo que muchos querrían, soy el usuario más feliz del mundo. Y lo más curioso es que a día de hoy, 6 años después, sigue vivo, sigue sin dar un problema, sigue funcionando perfectamente con las últimas versiones de iTunes, Mac OS o Windows y está puesto en mi adaptador de iPod del coche dando una calidad de sonido excelente. Además de ser el reproductor de mejor usabilidad de todos los que he probado en estos años, y han sido unos cuantos.

iPhoneSi ahora vamos evolucionando, cuando Apple presentó en 2.007 el iPhone, lo tuve muy claro. Aquello cambiaría la forma de entender el teléfono móvil, y sólo hay que recordar como los “Nokia Fans” ponían a caldo el teléfono y lo calificaban poco menos que de basura sin teclas. Cuando Apple creó la AppStore y permitió a las compañías desarrollar para su teléfono, se produjo una nueva inflexión que cambiaría la forma de entender todo. ¿Por qué? ¿En qué se basan ahora otros sistemas operativos móviles nuevos o renovados, como MeeGo, Symbian, Android, WebOS, Windows Phone 7 o Mobile 6? Todos son, sistema operativo + tienda de aplicaciones. Todo vulgares copias. 3 años después de la creación del iPhone, estudios demuestran que su pantalla táctil es la mejor (¿alguien considera que algunas pantallas como las del Nokia XpressMusic 5800 son táctiles de verdad?), las encuestas hechas en cualquier país de satisfacción de usuarios siempre dan al iPhone como el primero, la AppStore es la más usada a años luz del resto, con más aplicaciones y la que genera más dinero. Una compañía que sólo tiene 2 modelos en el mercado (3G y 3GS) está muy por encima en cuota de mercado que la gran Nokia que tiene cientos de modelos o de sistemas operativos Android, presentes en más de 30 móviles de diferentes compañías como LG, Sony, Motorola Samsung… ¿Seguimos pensando que todo es moda? ¿Nadie se ha dado cuenta que la mayoría de críticos de Apple no han tenido uno? Apple es la reina de las críticas por prejuicio, y prejuzgar algo sin probarlo es de ignorantes.

iPad

Apple hace una cosa muy importante. Hacer cosas que funcionan y que miman hasta el más ínfimo detalle de la usabilidad. Basándonos en esa premisa, llegamos al año 2.010 y la presentación del iPad. Me hace mucha gracia cuando leo a la gente criticando sin piedad diciendo que es un iPod Touch grande, que no sirve para nada, que qué pretende Apple… ¿acaso lo han probado? No. Alguien me decía que no hacía falta probar un paraguas de papel para saber que es completamente inútil en su propósito… Desde mi punto de vista clasificar al iPad como un paraguas de papel es tener poca visión de lo que puede representar y el sector al que está dirigido.

Lo principal es no confundirse. iPad no viene a sustituir a nadie, viene a crear un nuevo sector que hasta ahora no existía. Viene a crear un nuevo sector que cubre muchas y muy variadas necesidades dentro del mundo del ocio y del trabajo profesional. Tal vez alguien podría decir que sí sustituye a alguien: a los netbooks, esos portátiles de tamaño y prestaciones reducidos que se han vendido como churros en los últimos años pero que han demostrado sobradamente su ineficiencia en cubrir un sector de consumo y uso profesional.

iPad sí está preparado y satisfará completamente a personas que persigan cosas tan variadas como:

  • Gente que necesita verdadera movilidad dentro de su trabajo para consumir contenidos y producirlos de manera circunstancial (iPad está más diseñado para consumir contenidos que para crearlos, aunque esta última opción es muy versátil y potente), para controlar su correo electrónico, calendario, notas, eventos, información de reuniones, documentación electrónica, presentaciones a clientes (no olvidemos que iPad puede conectarse a cualquier proyector del mercado, vía cable, bluetooth o Wifi). Disponer de toda la información que te importa de tu trabajo del día a día en un aparato cómodo, práctico y mucho más versátil para llevar y vivir con él que cualquier portátil del mercado y donde un teléfono puede ser demasiado pequeño para trabajar.
  • Gente que quiere consumir contenidos multimedia dentro de una pantalla de gran tamaño, como películas, música, fotografías… No sólo James Cameron piensa que ver películas en un iPhone es un tontería.
  • iPad para comics

  • Lectores de comics a los que las pantallas de tinta electrónica no da la solución que persiguen. iPad se convertirá en el lector de comics digitales del futuro y muchos ya vaticinan que será el salvador del mercado editorial de los mismos, que en los últimos años baja estrepitosamente al haberse quedado estancado en su formato y soporte.
  • Estudiantes que tienen sus libros de textos a todo color o programas educativos, donde pueden hacer anotaciones en los libros, apuntar cosas, etc. No por nada varias universidades norteamericanas van a dar iPads a sus estudiantes.
  • Lectores de libros a los que no les importa la pantalla retroiluminada, teniendo en cuenta que llevamos años leyendo de pantallas retroiluminadas. ¡Ah! Y que nadie se olvide que iBooks permite que pongamos en el iPad nuestros propios libros en formato epub, que es el estándar abierto de libros electrónicos por excelencia (nada de formatos propietarios de Apple como algunos decían por ahí).
  • Personas que quieren sentarse en su sofá tranquilamente, tener una pantalla cómoda entre las piernas, y poder navegar por sus páginas favoritas, ver vídeos en youtube, leer los periódicos o revistas en formato digital (todas acabarán con aplicaciones dedicadas para iPad, y si no al tiempo…)

Esto son sólo unos poquísimos ejemplos del potencial que tiene un aparato, con una filosofía y estructura similar a un iPhone o iPod Touch, y que sí señores, en su definición es un iPod Touch con pantalla grande, no puede negarse. Pero quedarse ahí es tener poca visión, porque lo que puede aportar un ecosistema como el iPhone OS en una pantalla más grande y con capacidades multitáctiles, es lo que redefinirá el mercado de consumo con un aparato muy a tener en cuenta para consumir contenidos y poder realizar tareas que a día de hoy no podíamos realizar de otra manera. iPad abrirá un nuevo horizonte, un nuevo mercado, nuevas posibilidades que permitirán que podamos hacer más cosas de manera más cómoda, y nos facilitará la vida a muchos de nosotros, como ya lo hizo un teléfono como el iPhone, cuando nadie más ofrecía la posibilidad de hacer lo que hacemos hoy día con un iPhone en el bolsillo.

¿Y qué pasa con Adobe Flash y que no soporte este estándar? Bien. Si alguien piensa que un estándar cerrado propiedad de una empresa, que no cumple ningún estándar abierto, que es motivo de la mayoría de cuelgues y ralentizaciones de equipos PC y Mac, que incumple todas las normas de accesibilidad y usabilidad web, que publica una nueva versión (que la mayoría no instala) cada pocas semanas pues no hacen más que encontrarle agujeros de seguridad que ponen en peligro nuestros equipos… si alguien piensa que la ausencia de Flash es un problema, que no compre el iPad. Para su información le diré que el futuro es HTML5, que pronto soportarán todos los navegadores (ya lo hacen todos menos Internet Explorer), que consume muchos menos recursos, que son estándares que no son propiedad de nadie, que dan mejor rendimiento, que son soportados en cualquier dispositivo móvil o no, que youtube, vimeo o dailymotion ya tienen versiones beta en HTML5 para implantar en cuanto el mercado de navegadores esté preparado, y que tiene un estándar llamado HTML5 Canvas para animación para el que ya pueden exportarse proyectos desde la última versión de Adobe Flash CS5… pues ahí queda “la necesidad” del Flash.

Para finalizar, y como dicen que para muestra un botón, os dejo una serie de vídeos de presentación de varias aplicaciones actuales para el iPad, para que veais sólo un pequeño atisbo, el primer halo de luz, de lo que iPad será capaz de hacer y lo que aportará a nuestras vidas. Como siempre digo, si iPad no es para ti y no cubre ninguna necesidad que tengas, pues ese dinero que te ahorras… pero respeta a aquel que sí lo quiere.

MARVEL COMICS APP (Lector de comics y tienda online para el iPad)

F1 2010 (Carreras de F1 en tiempo real, con todos los datos estadísticos e historia en pantalla)

SCRABBLE (El famoso juego de cruzar palabras, multijugador)

THE WALL STREET JOURNAL (Uno de los periódicos más importantes del mundo)

EPICURIOUS (Más de 27.000 recetas de cocina)

ELEMENTS (Programa educativo sobre la tabla periódica de elementos)

Y esto es sólo el comienzo…

Un cordial saludo para todos, amantes o no de la manzana mordida del pecado… 😉





Hollywood se plantea dejar de vender DVDs en España

4 04 2010

¡Dios mío! Va a ser verdad que la piratería matará al cine, ese pobre agonizante que este año ha tenido un film que ha superado en recaudación a la película más taquillera de la historia, hito hecho hace 12 años, y que ha encontrado en el 3D la forma de gastar menos, pagando a los actores y profesionales mucho menos dinero, para luego tener más beneficios que nunca con la excusa de ponernos unas gafitas y cobrarnos media entrada de más por ellas. Ese pobre casi muerto, que ya nos pide 11€ por persona (casi 2.000 de las antiguas pesetas) por ver una película en 3D.

Va a ser verdad que el pobre agonizante Hollywood, que gana dinero como una tragaperras en la que ha tocado el premio gordo, que hace rentables películas en el mercado del DVD y que ha encontrado un filón de ventas en productos que jamás pensó que podría vender como series de televisión…

Ese pobre Hollywood dice que ahora se vende un 40% menos de películas que hace 5 años, y que por lo tanto tal vez el mercado español no sea rentable porque aquí “la piratería es legal”. Porque aquí existe eso de “la copia privada” y porque los cánones que establecen organismos privados sin control como la SGAE sólo compensa a los artistas por ello y no a las pobres distribuidoras que agonizan por tener que comprar un jet de segunda mano o tener que pagarle sólo el curso de golf a uno de los hijos de sus directivos en vez de a todos. Agoniza como la pobre industria musical que según videntes como Victor Manuel, auguran la muerte de la música en 5 años, cuando las tiendas digitales de música venden cada día más, cuando los artistas cada día hacen más conciertos, y donde cada vez hay más dinero pero el pastel se reparte de otra manera y por tanto las discográficas dicen que ya no quieren si su pedazo del pastel es menos que antes. En esta magnífica sociedad capitalista donde una empresa no va mal si pierde dinero de un año a otro, sino si gana menos que el año anterior.

¿Alguien se ha preguntado por qué el Reino Unido, con un poder adquisitivo a años luz del español, tiene los mismos e incluso menos según qué producto, precios en la cultura? ¿Por qué en España yo pago 70€ por un juego de consola o 30€ por un Bluray, cuando en el Reino Unido, Alemania o Italia, pago lo mismo y sin embargo allí los sueldos y el nivel de vida es más alto? ¿No se han dado cuenta que la solución a la piratería es bajar los precios y adaptarse al poder adquisitivo real de cada país? ¿Por qué el capitalista prefiere vender menos, pero a más precio, que vender mucho a menos? ¿Es normal que como particular la cultura sea más barata comprada en Europa, con gastos de envío incluidos, que comprada en tiendas españolas? ¿Por qué ningún gobierno se preocupa de hacer un observatorio de precios, de medir los márgenes de cada parte integrante desde que la cultura se genera hasta que se nos ofrece como producto, y poner unos límites legales a dichos márgenes que frenen la especulación cultural? (Añado que esto vendría bien también en otros sectores que no son el cultural…) ¿Alguna cabeza pensante en Hollywood se ha planteado que la bajada de ventas puede venir por la bajada en la calidad de las producciones y en que la gente ya tiene todo lo que quiere en DVD y sólo compra las novedades que le gustan, que cada vez son menos porque el cine agoniza como arte y cada vez es más difícil encontrar algo que merezca la pena?

Pero también podemos hablar de modelos de negocio: ¿alguien se ha interesado por saber que en Estados Unidos, la cultura está redefiniendo sus modelos de negocio? ¿Qué en Estados Unidos existe un servicio online de alquiler de películas llamado Netflix, soportado por la gran mayoría de aparatos electrónicos, que por precios irrisorios sustituye el modelo de negocio de los videoclubs, modelo completamente obsoleto y desaparecido, no por la piratería, sino porque el mercado ha cambiado? En Estados Unidos yo puedo comprar por sólo 3$, al día siguiente de su emisión, el episodio de mi serie favorita, sin anuncios y en calidad HD en 5.1, hasta puedo pagar por anticipado la temporada de mi serie y que cuando esté disponible el nuevo capítulo se descargue sólo. Si en España esto no existe, pues tengo que tirar de descargas “ilegales”. No es ilegal cuando no hay una vía legal para conseguir ese producto.

Pero hay más ejemplos: en Estados Unidos puedo alquilar películas por sólo 4$ en calidad HD, 3$ en calidad DVD si es novedad o 2$ si ya tiene tiempo y en calidad DVD, en 5.1 y tengo 30 días para verla. En el momento que la ponga, puedo verla cuanto quiera durante 24 horas y luego se inutiliza el archivo. Nada de rebobinar la película, nada de ir al videoclub a devolverla. Compatible con mi PC, mi Mac, mi Apple TV, mi Iphone… Y es sólo una de las muchas opciones que hay. Pero todo eso no llega a España porque las distribuidoras no quieren que su negocio tenga nuevos modelos, no quieren recibir menos pastel, no quieren que los tiempos cambien, están bien como están. O más bien están bien como estaban antes, e intentan utilizar cualquier método, hasta la presión política y el engaño, para que todo vuelva a ser tan bonito como antes (para ellos, claro).

Si yo me doy un paseo por las diferentes tiendas iTunes Music Store del mundo, me doy cuenta que el mismo disco, que se descarga del mismo servidor en el mismo formato MP3, dependiendo del país, vale más o vale menos, pero no cantidades pequeñas de redondeo en el cambio de divisas, si se aplica. No. En Francia vale menos que en España (en euros), en USA vale menos que España (en dólares) en diferencias de 3 a 6 dólares. Todo, porque son las distribuidoras las que por detrás tocan los hilos y su avaricia rompe el saco de los modelos que funcionan, consiguiendo que Apple tenga que vender canciones más caras que el precio psicológico de los 0,99$, lo que provoca una caída de ventas del 40%, que por supuesto, es culpa de la piratería. ¿Cómo no, señores, para qué darse cuenta que la culpa es de ustedes, de su avaricia y su desdén por fastidiar lo que funciona?

En Estados Unidos, si yo escribo un libro, yo puedo publicarlo directamente en las tiendas online, sin editoriales, sin intermediarios… lo edito y recibo un 70% del beneficio que de el libro, quedándose la librería con el 30%. Incluso si quiero, puedo acceder a venderlo impreso… Luego sólo necesito hacerme publicidad por redes sociales, hacerme un página web donde pueda leerse algún capítulo, orquestar un poco todo y mi negocio está hecho. Pero eso a los libreros y a las editoriales no les gusta, ¿verdad?

La industria cultural no entiende que en el negocio caben todos, los que bajan música, libros y películas online por vías legales y pagando por ellas, y los que los compran físicamente en sus CDs, Blurays o papel impreso. Sólo hay que introducir nuevos modelos y repartir la tarta mejor y más equitativamente. La cultura ha de ser asequible para todo el mundo, atractiva, y que permita obtenerla desde muchos y varios medios. Yo puedo ser un ávido lector, pero en mi casa de 90 m2 no puedo guardar la biblioteca nacional. Necesito que el mercado me de una forma de tener los libros que quiera y que no tenga que irme yo a dormir al trastero. En Estados Unidos eso se llama Kindle de Amazon, por ejemplo. Lo mismo se aplica CDs, DVDs y Blurays… El mundo está cambiando, cambien con él. Y sepan algo, siempre van a existir los tontos que usan la cultura para darse importancia, llenando los discos de 2TB de películas en calidad screener y con CDs que suponen los que son porque lo pone la carpeta, pero que no disfrutan de ello. Esos nunca han formado parte de la cultura. ¡Ah! Y una película bajada no es una persona menos en el cine o un DVD menos vendido. Es tan absurdo que ni siquiera es necesario explicarlo.

Señores, hay una regla de oro: adaptarse o morir. ¿Quieren morir? Mueran (les aseguro que somos muchos los consumidores, y al final morirán). Pero tienen en su mano aceptar los cambios de modelo de negocio, aceptar el nuevo reparto del pastel, dar a los usuarios otras vías, otros medios… no improvisados, mal hechos y sin saber. No pongan ustedes a dirigir una empresa de ordenadores a uno que no sabe lo que es Windows. Pongan a alguien que ha crecido con ellos.

Ahí queda mi aportación para aquel que quiera leerla. Gracias por haber llegado hasta aquí.

P.D. – Según las últimas noticias, esta noticia, publicada en Los Angeles Times, podría haber sido orquestada desde España, por la mano de alguna ministra con conflicto de intereses en su cargo y algunas sociedades privadas de gestión, para “asustar” a la gente en España y ver si así piratea menos. Sony, Paramount, Universal, Fox y la mayoría de grandes distribuidoras españolas han desmentido esto y han dicho que es sólo una conclusión malinterpretada por un medio de comunicación… ¡qué risa me da! Eso se llamaba “tirar la piedra y luego esconder la mano”, ¿no?